Obstrucción uretral felina: Una guía sucinta para decisiones NAVLE<sup>®</sup> rápidas y seguras
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Obstrucción uretral felina: Una guía sucinta para decisiones NAVLE® rápidas y seguras

by Catherine Reiss

La obstrucción uretral felina (OU) es una de las afecciones más frecuentes y urgentes que encontrarás en la práctica clínica, y es un clásico de NAVLE®. Observada con mayor frecuencia en gatos machos adultos jóvenes, es una obstrucción de la uretra que impide el flujo normal de orina y puede provocar rápidamente una hiperpotasemia potencialmente mortal y una lesión renal aguda. Está causada principalmente por tapones uretrales asociados a la enfermedad felina del tracto urinario inferior (FLUTD)/cistitis intersticial felina (FIC), aunque son posibles los urolitos y otros trastornos menos frecuentes. El reconocimiento y la intervención rápidos determinan directamente la morbilidad y la mortalidad, al prevenir complicaciones metabólicas y cardiovasculares graves. Un enfoque estructurado ayuda a tratar con confianza, ya que más del 90% de los gatos sobreviven hasta el alta. En este artículo, obtendrás una visión general de cómo reconocer un patrón en el NAVLE® para el diagnóstico, la estabilización, el tratamiento y la prevención a largo plazo.

Por qué es necesario un reconocimiento rápido

Los gatos bloqueados suelen presentar signos clínicos inespecíficos, como anorexia, vómitos y depresión. A veces, los propietarios refieren signos urinarios más específicos, como estranguria, disuria y hematuria. Los hallazgos característicos del examen físico incluyen la palpación de una vejiga urinaria firme, dolorosa y distendida, a menudo junto con deshidratación +/- bradicardia.

La UO provoca una rápida sobredistensión de la vejiga, lo que provoca daños en la vejiga e incluso riesgo de rotura. Este aumento de presión se transmite a los riñones, provocando una reducción del flujo sanguíneo y de la filtración, lo que lleva a un rápido aumento del potasio, acidosis metabólica y azotemia. Sin un tratamiento agresivo, los gatos obstruidos pueden desarrollar bradiarritmias mortales en más de 24 horas. Aunque las gatas pueden mostrar signos de FIC (p. ej., disuria), las largas uretras de los gatos machos, que se estrechan bruscamente cerca de la punta del pene, hacen que los tapones uretrales formados secundariamente al edema de las vías urinarias inferiores +/- cristaluria causen UO.

Centrarse en las tres grandes prioridades de diagnóstico

El NAVLE® pregunta sobre los gatos bloqueados, centrándose en tu capacidad para identificar los diagnósticos más urgentes. Prioriza:

  1. El potasio: La hiperpotasemia es la amenaza más inmediata, dado el riesgo de parada cardiaca al agravarse las arritmias. El gluconato cálcico IV es cardioprotector temporal. Se utiliza solo, o junto con insulina de acción corta y dextrosa IRC, terbutalina o bicarbonato, todos los cuales reducen transitoriamente el potasio circulante.
  2. Valores renales: La azotemia posrenal, la lesión renal aguda (LRA), la deshidratación y el shock contribuyen a la azotemia y la hiperfosfatemia. Aliviar la obstrucción y utilizar cristaloides IV para rehidratar y favorecer la filtración resuelve la azotemia en la mayoría de los casos.
  3. ECG: A medida que el potasio aumenta hasta niveles peligrosos, los cambios en el ECG incluyen ondas T altas y tentadas, ondas P embotadas o ausentes (es decir, parada auricular) y bradicardia subsiguiente. En ocasiones, los gatos presentan frecuencias cardiacas normales debido a la activación simpática, pero persisten los cambios en el ECG.

Los diagnósticos complementarios, como un hemograma, bioquímica completa, gasometría, evaluación ecográfica focalizada y tensión arterial, también son componentes importantes de la evaluación inicial.

Triaje y Estabilización Eficaces

Analgesia inmediata

Los gatos bloqueados sufren dolor intenso. Utiliza opioides µ-agonistas puros (p. ej., metadona, hidromorfona), o buprenorfina si no se dispone de un µ-agonista puro. Evita los AINE, pues estos pacientes ya presentan riesgo de compromiso renal.

Estabilización previa al desbloqueo

Coloca un catéter intravenoso y comienza a administrar líquidos. Revisa los diagnósticos iniciales y trata la hiperpotasemia si está presente. Trata los indicadores de shock, como la tensión arterial baja o la hipotermia. Considera siempre la cistocentesis descompresiva una vez sedado (o en el momento de la presentación si está moribundo; la clave es que el gato debe estar quieto) para aliviar rápidamente la distensión de la vejiga y reducir la presión uretral, facilitando así el paso de la sonda.

Sedación y cateterismo

Utiliza anestesia para el sondaje, y la elección del fármaco dependerá de la gravedad del paciente. Las benzodiacepinas ayudan a reducir el espasmo. Una epidural coccígea puede reducir las necesidades anestésicas y mejorar el éxito del sondaje. Utiliza catéteres blandos y bien lubricados y manipúlalos con mucha suavidad. Sutura las sondas permanentes de corta duración con sistemas cerrados de recogida de orina para continuar el drenaje. Utiliza suero fisiológico para lavar suavemente la vejiga tras la desobstrucción.

Próximos pasos del diagnóstico

Tras la estabilización y la desobstrucción, realiza otros diagnósticos para completar el estudio. Las radiografías abdominales confirman la correcta colocación del catéter y comprueban si hay urolitos radiopacos. Un análisis de orina completo +/- cultivo (muestra tomada del catéter antes del lavado) evalúa la presencia de infección y cristales.

Importancia de la gestión posterior a la construcción

Continúa con cristaloides IV, analgesia (buprenorfina +/- gabapentina) y vuelve a comprobar los análisis de sangre hasta que se normalicen. Controla los electrolitos con frecuencia (cada dos o cuatro horas hasta que se normalicen, luego cada ocho o doce). Repite la gasometría para vigilar la resolución de la acidemia si es preocupante inicialmente. Comprueba los valores renales cada 24 horas.

La diuresis posobstructiva puede ser dramática. Controla la diuresis cada una o dos horas, y ajusta las pérdidas a la administración de líquidos IV para evitar la deshidratación y mantener el ritmo de la diuresis. Ajusta los ritmos a medida que el gato se estabilice. Reduce en lo posible los factores de estrés intrahospitalarios, con consideraciones sobre medicación, entorno y manejo.

Cuatro señales de que ha llegado el momento de retirar la sonda urinaria

Tras al menos 24 horas de sondaje, hay cuatro factores importantes que ayudan a determinar cuándo intentar retirar la sonda urinaria:

  1. La orina debe ser clara (ya no sanguinolenta ni turbia)
  2. Se normaliza la diuresis
  3. Destete de fluidos intravenosos
  4. Azotemia resuelta

Asegúrate de que el paciente pueda vaciar completa y cómodamente la vejiga tras la retirada de la sonda urinaria. Considera la posibilidad de realizar un urocultivo tras la retirada de la sonda en caso de infección iatrogénica. Dale el alta con analgésicos orales de corta duración +/- antibióticos según esté indicado.

La prevención de la recidiva es multifactorial

Los gatos obstruidos tienen un riesgo de reaparición del 50% a lo largo de su vida. Advierte a los propietarios de los riesgos/signos de reobstrucción y discute las formas de aumentar las posibilidades de prevención. Las estrategias de prevención incluyen aumentar la ingesta de agua (comida húmeda, fuentes, múltiples cuencos), reducir el estrés (especialmente los cambios ambientales, como el número y la limpieza de las cajas de arena) y utilizar dietas urinarias recetadas cuando haya cristales.

Los gatos que experimentan episodios repetidos de obstrucción son candidatos a una uretrostomía perineal (UP), pero debido a su naturaleza invasiva y a las posibles complicaciones, esta cirugía no es una opción de tratamiento de primera línea. Los gatos con urolitos necesitan una cistotomía para la eliminación del cálculo DESPUÉS de la estabilización completa y la resolución de las anomalías del análisis de sangre. Realiza la cistotomía antes de retirar la sonda urinaria, dado el riesgo inmediato de reobstrucción. El análisis de los cálculos tras la extracción determina el tipo de dieta prescrita de por vida necesaria para estos gatos.

Explica a los propietarios que el estrés es la causa principal de la CIF y proporciónales muchas opciones medioambientales, dietéticas y farmacológicas para ayudar a prevenirla.

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