El Parelaphostrongylus tenuis (el “gusano meníngeo”) reside en el ciervo de cola blanca sin causar enfermedad clínica, pero es el catalizador de enfermedades neurológicas devastadoras en los camélidos, y a veces en ovejas y cabras como huéspedes aberrantes. Si ejerces donde coexisten ciervos y camélidos, vigila de cerca signos como debilidad de las extremidades posteriores y ataxia.
Quién enferma (y quién no)
Los ciervos son portadores asintomáticos, mientras que las llamas, alpacas y pequeños rumiantes desarrollan signos neurológicos progresivos tras la infección. La estacionalidad sigue la actividad del hospedador intermediario (gasterópodo), pero pueden aparecer casos siempre que un animal se encuentre con larvas infectantes.
Signos clínicos que debes conocer
Es de esperar que se produzcan varios déficits neurológicos, entre ellos
- Ataxia
- Debilidad de las extremidades pélvicas
- En torno a
- Rigidez o cojera
- Escoliosis (ocasionalmente)
Puede parecer que los animales mejoran temporalmente tras la terapia antiinflamatoria, lo que engaña a los propietarios, pero a menudo se reanuda el deterioro clínico.
Diagnóstico por reconocimiento de signos clínicos
No existe una prueba ante mortem sencilla ni un tratamiento de referencia para P. tenuis. Los clínicos diagnostican la enfermedad reconociendo las características y los signos clínicos y confirmando los hallazgos con LCR cuando sea factible. Durante la necropsia, recoger biopsias para confirmar la infección.
La ausencia de fiebre puede ayudar a distinguir la P. tenuis de la listeriosis, pero se produce solapamiento clínico. Confía en el reconocimiento de patrones y en las pruebas pragmáticas para guiar tu diagnóstico.
Realidades del tratamiento
No existe un régimen de tratamiento definitivo y universalmente eficaz. Los clínicos suelen utilizar antihelmínticos como el fenbendazol o la ivermectina, pero deben permanecer alerta ante los problemas de resistencia. Combina los antihelmínticos con antiinflamatorios, cuidados de enfermería atentos y apoyo físico. Prepara a los propietarios para un pronóstico reservado, sobre todo si los animales se quedan tumbados.
Prevención en el campo
- Excluye a los ciervos: construye vallas resistentes de al menos 9-10 pies de altura para impedir el acceso de los ciervos
- Desparasitación estratégica: utilizar protocolos antihelmínticos específicos durante las estaciones de riesgo (cada 30-45 días de primavera a otoño, adaptados para evitar la resistencia) siguiendo las directrices locales
- Gestión de los pastos: drenar el agua estancada, controlar la vegetación y rotar las zonas de pastoreo para reducir los vectores de gasterópodos
La prevención es la clave
Con el Parelaphostrongylus tenuis, los clínicos no pueden confiar en una prueba definitiva ni en un protocolo de tratamiento estandarizado. Esta realidad hace que la prevención sea la intervención más poderosa. Hay que centrarse en reducir la exposición mediante una exclusión eficaz de los ciervos, un control minucioso de los pastos y los gasterópodos, y planes estratégicos de desparasitación que tengan en cuenta la resistencia. Una educación clara del propietario sobre el riesgo ambiental y los cambios neurológicos tempranos ayuda a establecer expectativas realistas y favorece una intervención más temprana cuando surgen casos.
Más de Zuku Learning
- Domina más conceptos NAVLE
- Suscríbete a la Pregunta del día para recibir diariamente una pregunta NAVLE® en tu bandeja de entrada
- Repasa el Sin cebras: Cómo clasificar tu estudio NAVLE® para obtener el máximo de puntos blog
- Repasa Cómo clasificar tu estudio NAVLE® para obtener el máximo de puntos blog